Ocho años
El 1 de mayo de 2018 arrancó esto. Ocho años después seguimos creyendo lo mismo: que la comunicación gastronómica se hace en la barra, no en el despacho.
Un aniversario es una excusa tan buena como cualquier otra para pararse a mirar atrás. Aquí va la nuestra: ocho años contando restaurantes desde dentro.
El principio
El 1 de mayo de 2018 no hubo brindis ni nota de prensa. Hubo un ordenador, una cámara prestada y un puñado de restaurantes que nos dejaron entrar en su cocina antes de que tuviéramos nada que enseñar. Empezamos así, como empieza casi todo en hostelería: porque alguien se fía de ti antes de tiempo.
Aquellos primeros meses fueron de aprender el oficio por la vía rápida. Un servicio no espera. Un pase no se repite para que la foto salga mejor. Si quieres contar una cocina, tienes que aprender a moverte dentro de ella sin estorbar, y eso no se aprende en ningún curso.
Un servicio no espera. Un pase no se repite para que la foto salga mejor.
Lo que ha cambiado
Casi todo. Empezamos en Málaga y hoy trabajamos a nivel nacional: Andalucía entera, Madrid, Barcelona, Galicia, Badajoz. Han cambiado las redes —las que mandaban entonces no son las que mandan ahora—, ha cambiado la manera de reservar y ha cambiado, sobre todo, lo que la gente espera saber de un restaurante antes de sentarse en él.
También ha cambiado nuestra forma de trabajar. Lo que al principio eran fotos sueltas y publicaciones sueltas hoy es otra cosa: dirección de comunicación, reputación online de la marca, presencia digital completa. Automatizamos todo lo que se deja automatizar precisamente para tener más tiempo para lo que no se deja: estar en el local, en el servicio, con la gente que cocina.
Lo que no ha cambiado
La regla de la casa sigue siendo la misma: no se cuenta lo que no se ha comido. Si no hemos estado en el servicio, no lo publicamos. Suena a capricho y es justo lo contrario: es la manera de que lo que se cuenta se parezca a lo que uno se encuentra cuando cruza la puerta.
Y la segunda: cada uno a lo suyo. Nosotros ponemos la mise en place —que la casa se entienda, que se encuentre, que se cuente como es— y el pase lo saca la cocina. Cuando las dos partes van al mismo ritmo se nota desde la puerta. Cuando no, también. En ocho años no hemos visto una tercera opción.
Quiénes somos, ocho años después
Somos un grupo de personas apasionadas por la gastronomía. Ni más ni menos. No somos una agencia grande y no tenemos especial interés en serlo: preferimos poder decir que conocemos de verdad las casas con las que trabajamos, saber cómo se llama quien está en la plancha y qué día entra el pescado.
En ocho años hemos visto aperturas que salían redondas y aperturas que costaron sangre, premios que llegaron cuando tenían que llegar y casas enormes a las que aún no les ha llegado nada. De todo eso hemos aprendido más de lo que aprendimos de cualquier estrategia sobre el papel.
Gracias a todos los que nos han dejado entrar en su cocina estos ocho años. Y a los que nos dejarán entrar en los próximos.
Escrito por La Puta Agencia para crema.. Más de Agencia.
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